"Cada joya demuestra que las historias también pueden bordarse."
El vínculo de Gisela con el bordado comenzó durante su infancia, aprendiendo las puntadas tradicionales sobre las servilletas para tortillas. Lo que inició como una enseñanza familiar terminó convirtiéndose, con los años, en un lenguaje creativo propio.
Después de más de dieciocho años perfeccionando su técnica, creó Roja Rogelia como un espacio donde el diseño, la artesanía y la identidad pudieran encontrarse. Sus piezas no buscan reproducir el folclore; buscan conversar con él, reinterpretándolo desde una sensibilidad contemporánea que reconoce el valor de sus raíces.
Cada joya invita a observar de cerca. Son piezas donde el color, la textura y el detalle construyen una identidad que permanece más allá de las tendencias.
